En estos días escuché comentarios de lo más diversos acerca de la crisis que atraviesan los Yankees. Están los que se mueren de risa porque “por fin les tocó a ellos”, los tibios que no lo dicen pero a solas descorchan Dom Perignon, incluso quienes lo lamentan porque consideran que las consecuencias no las padece Bush ni el gobierno sino los “pobres” (¿?) ciudadanos estadounidenses, la gente común…
A ver: pongamos algo en claro: el gobierno estadounidense es un producto de su sociedad; eso de que “cada pueblo tiene el gobierno que se merece” no se aplica sólo a nosotros. Toda sociedad es la suma de sus componentes, y ellos son como sociedad el reflejo de lo que son individualmente, de ahí los gobernantes que supieron conseguir.
Nos venden la propaganda de ser lo más democráticos del mundo, y en cierto punto debo reconocer que lo son, dado que una democracia es el “gobierno del pueblo” y ellos tiene el gobierno que como pueblo los representa.
No seamos ingenuos. No creamos que los que salieron a reprobar las acciones bélicas de Bush están realmente preocupados por el resto del mundo. No olvidemos que en las elecciones posteriores volvieron a elegirlo.
Cuando llegan las elecciones, dado que no son obligatorias, van a votar aquellos que tienen serios intereses económicos que pueden verse afectados por el resultado, el resto, los que dicen estar contra esa política y deberían ir a votar para dar el batacazo se queda en casa viendo la transmisión de la final de la Liga.
Escuché a un argentino (bue, el gentilicio le va muy grande y no lo merece) radicado allí hace años decir que, a excepción de algún estado muy politizado, en EEUU “no se escucha al ciudadano común hablar de política, les preocupan otras cosas”. Cuales? El confort en primer lugar. El resto, lo que le pase al vecino les chupa bien un huevo. Son así. Viven en guerras que inventan a fin de perpetrar su poderío, pero siempre “van a cagar a casa de otra gente”(1).
A mi sí me gusta que les pase a ellos. No tengo demasiadas nociones de macroeconomía como para vislumbrar la repercusión mundial que pueda tener su crisis, pero no voy a ser hipócrita negando que me gusta que esta vez la realidad les haya tocado el culo sin que puedan tirar la culpa para el costado, echársela a otros e ir a bombardear a nadie; me gusta que Dios, que como buen padre tiene métodos de educación, les haya dado un buen reto hace 7 años, luego los haya sacudido reiteradas veces con sus huracanes y desastres naturales y ahora les de este cachetazo a ver si empiezan a comportarse como corresponde. Si lo hace con todos y cada uno de nosotros cuando nos pasamos de la raya, por qué pensaron que no lo haría con ellos?
Históricamente todos los grandes imperios cayeron, con más o menos ruido.
A los cobardes y negadores que se fueron para allá y viven como sudacas de décima porque no se bancaron pelearla acá, los prefiero allá. Cuando el barco se hunde las primeras que huyen son las ratas (2). Espero que ahora no se les ocurra huir para este lado porque no sirven para construir el país con el que sueño que, con todos sus errores, aún conoce y siente el significado de la palabra solidaridad (al punto de sentir pena por ellos, por Dios!!! Yo, lo admito, no soy tan buena).
Hoy más que nunca tengo presente cada palabra del poema increíble de Mario Benedetti que, con su voz, popularizó el Nano. Lo transcribo a continuación para aquellos que aún no lo conocen y refrescárselo a los que si.
Con su ritual de acero
sus grandes chimeneas
sus sabios clandestinos
su canto de sirena
sus cielos de neón
sus ventas navideñas
su culto de Dios Padrey de las charreteras
con sus llaves del reino
el Norte es el que ordena
pero aquí abajo, abajo
el hambre disponible
recurre al fruto amargo
de lo que otros deciden
mientras el tiempo pasa
y pasan los desfiles
y se hacen otras cosas
que el Norte no prohibe.
Con su esperanza dura
el Sur también existe.
Con sus predicadores
sus gases que envenenan
su escuela de Chicago
sus dueños de la tierra
con sus trapos de lujo
y su pobre osamenta
sus defensas gastadas
sus gastos de defensa
Con su gesta invasora
el Norte es el que ordena.
Pero aquí abajo, abajo
cada uno en su escondite
ay hombres y mujeres
que saben a qué asirse
aprovechando el sol
y también los eclipses
apartando lo inútil
y usando lo que sirve.
Con su fe veterana
el Sur también existe.
Con su corno francés
y su academia sueca
su salsa americana
y sus llaves inglesas
con todos sus misiles
y sus enciclopedias
su guerra de galaxias
y su saña opulenta
con todos sus laureles
el Norte es el que ordena.
Pero aquí abajo, abajo
cerca de las raíces
es donde la memoria
ningún recuerdo omite
y hay quienes se desmueren
y hay quienes se desviven
y así entre todos logran
lo que era un imposible
que todo el mundo sepa
que el Sur,
el Sur también existe.
(1)SERRAT, Joan Manuel; en “Algo personal”; de su álbum “Cada loco con su tema” y versión en vivo en su álbum “En directo”.
(2)Tío Pablo dixit
(3)BENEDETTI, Mario; en “Inventario II”; Ed. Sudamericana; Bs.As. y SERRAT, Joan Manuel en su álbum “El sur también existe”.
viernes, 3 de octubre de 2008
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