Los terapeutas sostienen que hay dos clases de personas: quienes aman y quienes se dejan amar.
Existe una tercer categoría: quienes no aman ni se dejan amar, quienes pasan su vida destruyendo todos los caminos que no quieren recorrer porque les falta el valor para aventurarse por el único que los conduciría a algún lugar.
Existe una tercer categoría: quienes no aman ni se dejan amar, quienes pasan su vida destruyendo todos los caminos que no quieren recorrer porque les falta el valor para aventurarse por el único que los conduciría a algún lugar.
